Hoy es el cumple de mi novio y a él ha ido dedicado este postre en el día de su 29 cumpleaños. Muchas veces estas fechas señaladas se pasan sin darnos cuenta al tener que ir a trabajar y seguir con la rutina diaria, pero al final del día me apetecía poder disfrutar al menos de un rico postre.
Podría haber hecho cualquier receta porque realmente a los dos nos gusta el dulce, pero como el chocolate blanco le gusta especialmente me decidí por usar este ingrediente. Combinado con el mango ha quedado perfecto ya que además es una fruta algo más especial y que no comemos todos los días.
En cuanto a la dificultad no resulta más complicado que cualquier otro mousse y por eso os animo a prepararlo porque seguro que no os decepciona.
INGREDIENTES para 2 personas
1 huevos
125 g de chocolate blanco
1 hoja de gelatina
3 cucharadas de agua
40 g de azúcar
150 mL de nata
1 mango
ELABORACIÓN
Separamos la yema de la clara y batimos la yema con el azúcar. Mientras derretimos el chocolate blanco al baño maría o al microondas. Una vez fundido mezclamos con la yema. Tal vez por el contraste de temperatura el chocolate empiece a solidificar, pero no es problema como veréis más adelante.
Por otro lado sumergimos la hoja de gelatina en agua fría y cuando ya esté blanda la disolvemos en las 4 cucharadas de agua muy caliente. Añadimos esta disolución a la mezcla anterior con el chocolate. Ahora se volverá a fundir por el calor del agua caliente.
Dejamos enfriar un poco esta mezcla y luego añadimos la clara montada a punto de nieve. Por último incorporamos la nata montada.
Ya tenemos la mezcla de la mousse lista. Sólo nos queda montar el postre. Yo usé unos aros de emplatar para dar la forma al postre. Ponemos una capa mango fileteado en el fondo y cubrimos con un poco de la mousse. Luego ponemos de nuevo una capa de mango y terminamos con más mousse.
Llevamos a la nevera hasta que se enfría, mejor de un día para otro. Desmoldamos y decoramos con chocolate y trocitos de mango.


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